Sarayaku, 24 de mayo de 2025
Nosotros, los Pueblos y Naciones Originarias, existimos desde antes de la invasión colonial y la conformación de las llamadas «repúblicas». Hoy, junto a los pueblos tribales del Abya Yala (América Latina), nos unimos para coordinar acciones en defensa de nuestros derechos y exigir justicia.
Este llamado por la protección de la vida también nace de la KAWSAK SACHA, Nhandeo, Itxofillmogen, Karuara, Nana Echeri, el Corazón del Mundo y Waemo Kewegoimoni. Somos los voceros legítimos de estos territorios y de las formas de vida que los habitan.
A lo largo de la historia, hemos sufrido explotación, esclavitud, expropiación, racismo, saqueos, asesinatos y marginación. Estas violencias nos impulsan a seguir resistiendo en defensa de nuestros territorios, la vida y los derechos de la naturaleza-Pachamama.
Del 21 al 25 de mayo de 2025, nos reunimos en el territorio del Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku. El encuentro nos permitió reafirmar nuestras concepciones del territorio y de las tierras ancestrales.
Estos espacios son el hogar de los Bienes de Vida y de sus seres protectores. En ellos se originan múltiples formas de existencia: la tierra, los ríos, el aire, las lagunas, las montañas, la selva, los pantanos y los árboles.
Nuestros territorios nos permiten vivir en armonía y sostener nuestra existencia material y espiritual. Nuestros mayores y mayoras nos enseñaron a conocer, pensar, percibir, intuir, sentir, soñar y vivir en relación con nuestro entorno. Así comprendemos nuestro territorio de vida: la KAWSAK SACHA (SELVA VIVIENTE).
A pesar de los constantes atropellos, somos defensores de la vida y de nuestros derechos. Nuestras sabidurías ancestrales orientan la protección de la vida como parte de la naturaleza.
Estos principios han fortalecido nuestras luchas y nuestras propuestas de cambios estructurales. Sin embargo, los gobiernos aún no comprenden plenamente estas propuestas. Por ello, seguimos luchando desde nuestros conocimientos, sistemas organizativos y acciones políticas y jurídicas.
Hemos logrado precedentes jurídicos importantes mediante decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de tribunales nacionales. Estas decisiones reconocen y protegen los derechos de nuestros pueblos. No obstante, persiste la falta de voluntad política y de compromiso de los gobiernos para cumplirlas.
En ejercicio de nuestros derechos como pueblos de los territorios que hoy se conocen como Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Surinam, nos reunimos en Sarayaku y manifestamos lo siguiente:
Hemos constituido la Coalición Regional por la Exigencia, Garantía e Implementación de las Decisiones Judiciales que protegen los Derechos de los Pueblos Indígenas. Nuestra articulación busca garantizar plenamente nuestros derechos y promover acciones de solidaridad entre los pueblos.
Mientras los gobiernos mantengan políticas de discriminación y explotación de nuestros territorios, continuaremos firmes en defensa de la vida y la armonía. Para restablecer el diálogo, exigimos a los gobiernos que escuchen y atiendan nuestras demandas.
Nos comprometemos a impulsar acciones concretas de solidaridad a nivel global. Defenderemos los derechos humanos y los derechos de la naturaleza junto a los pueblos indígenas de todo el mundo. También respaldamos a nuestros pueblos hermanos en aislamiento voluntario, que han decidido mantener sus propias formas de vida. Asimismo, defendemos a los pueblos que no pudieron participar en este encuentro debido a la violencia estatal y la discriminación.
Exigimos a los gobiernos que cumplan de manera íntegra y justa las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de los tribunales nacionales. Demandamos a los gobiernos y a los organismos competentes de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que adopten las medidas necesarias para establecer las responsabilidades estatales e individuales por el desacato y el incumplimiento de estas decisiones. Continuaremos utilizando las herramientas jurídicas disponibles para garantizar el cumplimiento de las sentencias que protegen nuestros derechos. Exhortamos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos a exigir a los gobiernos de la región el cumplimiento inmediato de las medidas establecidas en sus sentencias.
Solicitamos al Tribunal que nos escuche de manera conjunta y evalúe integralmente el incumplimiento de sus decisiones por parte de los Estados de la región. Exigimos a los gobiernos de América Latina que respeten plenamente los derechos de los pueblos indígenas y tribales, reconocidos en los instrumentos, pactos y tratados internacionales. Como pueblos originarios, ejerceremos nuestros derechos a la autonomía y nos mantendremos vigilantes para que sean respetados.
En el proceso de preparación de la COP30, que se realizará en Brasil, solicitamos a la comunidad internacional y a los gobiernos del mundo que implementen políticas ambientales y climáticas basadas en los conocimientos ancestrales de los pueblos originarios. Estos conocimientos son fundamentales para construir alternativas eficaces frente al cambio climático.
Firmantes del manifiesto
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Leonardo Simón Cintia del Águila — Mapuche, Chile; Kukama, Perú.
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Mauricio Terena Albert Talco — Terena, Brasil; Kankuamo, Colombia.
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Hugo Jabine Pedro Chávez — Saamaka, Surinam; Purépecha, México.
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Elice Levi Mima Tega — Bosques Los Cedros, Ecuador; Nawe, Ecuador.
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Alex Lucitante — A’i Cofán, Ecuador.
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Miguel Bladimir Grefa — Ponakicsc, Ecuador.
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Hernán Eloy Malaver Santi — Sarayaku-Tayjasaruta, Ecuador.
