La Uyantza de Sarayaku: una tradición que fortalece nuestra cultura

Sarayaku es un pueblo histórico que mantiene viva su cultura, identidad y sus conocimientos ancestrales. Estas enseñanzas pasan de generación en generación y fortalecen nuestra forma de vida.

Una de las principales tradiciones culturales de Sarayaku es la Uyantza, una fiesta que dura cuatro días y se celebra al ritmo del tambor. Hasta los años 2010 y 2011, el pueblo celebraba esta fiesta cada año. Después, pasó a realizarla cada dos años. En la Gran Asamblea del Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku, entre 2016 y 2017, se decidió celebrarla cada tres años. Esta decisión busca contribuir a la conservación de nuestra Kawsak Sacha (Selva Viviente). La Uyantza reúne a hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes de Sarayaku. Cada persona cumple un papel importante en la preparación y el desarrollo de esta celebración.

El trabajo de las mujeres y los hombres

Las mujeres cosechan yuca para preparar la chicha que se comparte durante los cuatro días de fiesta. Cada familia del prioste aporta a la preparación de esta bebida. Las mujeres también elaboran las cerámicas de barro que se utilizan durante la celebración. Por su parte, los hombres ingresan a la selva durante quince días para realizar actividades de caza y pesca. Así consiguen los alimentos que compartirán con las personas participantes. Durante la fiesta, los hombres utilizan instrumentos tradicionales como el píguano y el tambor. Estos instrumentos acompañan la celebración y forman parte de la cultura de Sarayaku.

La elaboración del tambor tradicional

La elaboración del tambor requiere tiempo y conocimientos transmitidos entre generaciones. Primero, se busca y corta un árbol de cedro. Luego, se talla y se ahueca la madera hasta darle la forma y el tamaño deseados. Por lo general, el tambor mide entre 23 y 25 centímetros de largo.

Después, se lija y se moldea la pieza. En cada extremo se colocan cueros de sajino y de mono cusumbo, según la función que cumple cada uno. El cuero de mono cusumbo se utiliza en la parte posterior y se conoce como tzigaru. El cuero de sajino se coloca en la parte delantera y recibe el nombre de waktana.

Finalmente, se ajustan los cueros con una piola natural elaborada a partir de la corteza de la pita. La piola se ata en forma de zigzag para tensar los cueros y conseguir el sonido deseado. La elaboración y el uso del tambor son parte de los conocimientos culturales que Sarayaku conserva y transmite a las nuevas generaciones.